Requiere muchas investigaciones de una agencia publicitaria lograr que un anuncio prevalezca suficiente tiempo en el trayecto visual de un caminante como Malone. En el anuncio de un humectante apropiado para la presente resolana se invirtieron recursos impensables para recordarle a los caminantes que transitaban por La Galería Los Paseos el recuerdo de Filí Melé tal y como Palés hubiera deseado que se la recordara, una de varias de sus Alumnas de matemáticas en el Fajardo de 1918, casi a término de La Primera Guerra Mundial. En este caso una escritora de admirable valentía quiso anunciar un humectante para la Resolana que alude de inmediato a una carta de Palés a María de Horta, quien se cree era la propia Filí de los Tres Portones-Asia, Africa y América Latina- por los que el poeta habría deseado pasar a la Antártica antes del Fin de la Guerra Hispanoamericana. Casi podríamos decir por la Mirada Ilusionada que le regala a su Admirador ya generalizado, que el poeta debió rezar que no se proponía ir a buscar nada parecido a la pimienta en aquellas frías aguas que Mecano eternizó, si de pimienta y no letal era el gas fabricado por el Eje, para el que no recapacitara o dejara a un lado su insistente ilusión con los teutones como lo europeo más cerca o equiparable a los que a principios de siglo cerraron sus accesos. Repetir la dudosa hazaña que los llevó a descubrirse ignorados si no desechables no podría o debiera ser el propósito de un poeta puertorriqueño. Luego de una lucha no revelada nunca en sus escritos, la llama La Estatua Robada, pero en otro de sus poemas menos melífluos o arabizados, como lo quieras ver, le llama bien claro: ES RUBIA. Como otras veces, notas que en todo Acto de Amor hay una semilla autodestructiva del propio deseo de comunicarlo, eso que los norteamericanos llaman The Seeds of Wrath. Melé, si Joe 90 recibe la orden de destruir el mensaje, Melíflua y eso es todo.
Mi admiración por la valiente señora se debe principalmente a la franqueza poco frecuente aquí en Puerto Rico con el que puso en duda la etiqueta con la que se ha tratado de mercadear mi persona en el trámite de hacer cruce a los EEUU. Pepe, me explica al cabo en alguno de sus correos ya inaccesibles, en España es Padre Putativo. No es ser Sócrates, sino Encargado de una Operatividad de ese tipo, que es incendiar una Herramienta, pues eso era Sócrates en la Grecia durante la transición de esa Patria a la Gramaticalidad. Era algo menos que un Robot, pues los Robots tienen aspiraciones que Sócrates encontraba de sobra. ¿Qué se equipara en Francia a tal cosa, Sócrates? En términos de lengua, menos que un Slogan o Consigna, algo así como Alt en Alemania o Sta Hi en los Estados Unidos. Alt implica la política de los países llamados industralizados- se decía que solo siete cabían en la etiqueta- de dejar a los que no figuraban en el Club como Dios a la Nación Francesa, de buenas pero de lejitos, el llamado Detente. Sta Hi lo mismo, pero en lo que se refiere a los estándares que se requieren para figurar si no ser parte abiertamente del Club, seguramente es idea inglesa de no comprometida subscripción a esa postura.
Franqueza análoga a la de Kattia es la del poeta puertorriqueño Alberto Martínez Márquez, con un poema publicado en la Revista Tríptico que tituló Mutante. Las mutaciones genéticas no son producto como se cree de la fuente dictada por el DNA, o su expresión aleatoria, RNA, lo que llamarías el Impreso, sujeto naturalmente al resultado de la intransigencia del primero con su reflejo o Doble que aparenta mejores contactos con el Exterior. La comportamiento de la Célula nada más te anticipa una Mala Noche. Según lo dictado, el Ser Humano hoy en día se casa con un espejo astillado o nuboso. Las mutaciones se dan en el viaje incierto de cada quién con la idea Buena o Mala que tiene se sí. Alberto lo consigna en Tríptico tal y como lo podia ver un Invitado a sicólogo, pero no tardaron en aparecer, trágicamente o no, las mutaciones en los entremeses teatrales que nos dejó. De digno reflejo solitario, su definición de Amor, su poema anuncia ya la incomunicabilidad de una secuela para la misma experiencia. Intenta decir que la secuela del Amor es el diálogo de dos seres hermafroditas, algo que he de confesar no entendí en aquella edad en que tenía preacordado pasar por ese Camino. Luego, me envía las copias del texto sin dejarme saber si las desea ver publicadas. En lugar de ello, publica unos poemas que escribí para el Shower del hijo de un amigo por el que fue posible canalizar a una mujer profesional que devolvieron de un Estado que no la miraba con buenos ojos. Si aquel no, Otro sí la quería mucho. Luego, el Evento de su Antología, donde la escritora de Costa Rica se atreve a consignar por escrito los reparos de ese Estado al que fue reconducida esa señora conmigo, que fui el Operario de la Grúa, por la estupidez de quien me creyó adeudado con la Heredad de su pariente, el doliente político puertorriqueño por el que no se Votó sólo por su Adolescencia con Platero, el Acné, si la mía con María fue por nadar a su lado cuando sufrió las varicelas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario