sábado, 31 de diciembre de 2022

Inoportuna vuelta a la vida

         Mi familia de Islas Canarias me ha llamado la atención sobre el pedorcho o llave maya, del que tanto se me señalara una aparentemente inevitable acta de defunción. El pen drive debió morir y resucitar, como tantas cosas, en el Cielo y no en el Infierno de las computadoras. No es cosa de poeta con musa, como Dante, que vuelve a la vida como todos sabemos, en el lugar menos indicado y no tan bien acompañado. El pen drive, sin embargo, ha vuelto a la vida con Beatriz a su lado. Es cierto sin embargo lo que bien señala Nayda Lugo Corcino, que el Cielo aburre al que tuvo a bien colocarlo barato en la casa de mis deudos, que si no creo pùrgan como yo una pena de amor, comparten conmigo el rigor de la ausencia de alguien que no pudo resolver el problema, como Clitemnestra, con una artera puñalada, si lloro a Beatriz y no me cae bien Helena de Troya.

viernes, 30 de diciembre de 2022

El Ser en sí y el ser para sí

            Información sobre la Ruta X

 

Homenaje a Hiber Conteris

 

En Puerto Rico existen cinco colectividades políticas bastante bien diferenciadas. No todas se dan a conocer explícitamente. Yo conozco bastante bien cuatro de ellas: la autonomista, la anexionista, la independentista y la socialista. Los ambientalistas, por su parquedad, acaso me llevaron alguna vez a ver un barco lleno de libros. Pero con ellos, sin embargo, es que tengo una relación de contacto como la que describe Stanislaw Lem en Fiasco, es decir, bastante más que comprometida y estrecha. Por otro lado, en lo que toca a gustos musicales y amor por la lectura, no es mucho lo que me han dicho, quizá porque no hace falta.

 

La Primera Ficha Infinitive fue la primera que preparé cuando Carlos Roberto Gómez bautizó la que hice para la comunidad de Caparra, con el nombre de su editorial. La aludida se hizo para San Mateo de Cangrejos y es la única que está editada por una mano que no se quiere dar a conocer todavía. La Segunda Ficha Infinitive se hizo pensando en la ciudad de Bayamón, pero facilmente puede extenderse por todas las ciudades de la isla. La de San Mateo es aplicable a Trujillo Alto y Carolina. En lo que se refiere a mis cuentos, no hay cambios apreciables en ninguna, yo creo que no es difícil contar una historia sencilla en cualquier parte de Puerto Rico. No obstante, en lo que se refiere a gustos musicales, el cambio es notable. Carolina y Trujillo Alto son tierras de un sonero todavía con vida y de tema amoroso, Frankie Ruíz. Santurce y Caparra, no obstante, por la cantidad de espiritistas que transitan por sus calles, prefieren al ya difunto Ismael Rivera. Me atrevería a decir que de Bayamón y el resto de la ciudades de esta isla, Ian Chrichton, aunque no es propiamente un sonero por su tendencia a cantar exactamente lo que escribe su gente, y a evitar de momento improvisar como Maelo, se entiende que domina la escena como lo haría un sonero. En la música hay preferencias, pero cualquiera lee o escucha una historia razonablemente bien escrita. No sé por qué me han preguntado por la música, pero por eso preparé las fichas. Es la música que escuchaba de niño en cada sitio que visité y la grabé por si eso explica que haya diferencias. A continuación, el encuadre de la computadora.

 

 

Un cruel epígrafe

 

 

"C:\Users\jlibo\Documents\CyberLink"

"C:\Users\jlibo\Documents\Daniel Torres Rodríguez"

"C:\Users\jlibo\Documents\DCIM"

"C:\Users\jlibo\Documents\Fax"

"C:\Users\jlibo\Documents\Ficha de Isla Negra"

"C:\Users\jlibo\Documents\My Bluetooth"

"C:\Users\jlibo\Documents\Primera Ficha Infinitive"

"C:\Users\jlibo\Documents\Scanned Documents"

"C:\Users\jlibo\Documents\Segunda Ficha Infinitive"

"C:\Users\jlibo\Documents\untitled.snc"

"C:\Users\jlibo\Documents\Where are my files.lnk"

-De una computadora agonizante ya.

 

Esto va como antesala o marco narrativo al evento que sigue a continuación. Como referencia inmediata, el cuento de Díaz Varcarcel La nochebuena del soldado, que no cae en el perfil de este escritor como el utuadeño Dos Hombres del mismo autor. Con ese telón de fondo es recomendable narrar los eventos de la noche del 24 de diciembre del 2022.

 

La llave maya está liquidada. Aravind me las dio a conocer con sencillez, cuando en una de sus rápidas visitas, copió para sus archivos un residual conjunto de artículos de prensa que sobrevivió a mi borrascosa joven adultez. Una mano piadosa hizo un backup en CD y por eso le presté atención a la suerte de las llaves. Pedorcho es el mote que les cae en la patria de Vargas Llosa, aunque de cualquier modo no hay latinoamericano despierto que no haya sentenciado fatalmente la muerte lenta del pen drive. Ni hablar de la fatídica fortuna del karaoke. Eventos de la noche en cuestión requieren alguna indirecta referencia sobre el sepelio que les celebró la tan bien plantaba trigueña con la que hablé unos segundos.

 

-¿Qué malhadada fortuna le destinas al lector de tarjeta? ¿Te parece bien decir que le cae la noble designación de eslabón perdido o la mala de cama de Procusto?

 

-Yo creo que debes hablar de eso con gente que sepa- me replicó.

 

Insinuación acaso de que el tema era otro y más que tórrido el asunto del relato que le prometía escribir. ¿Cómo es posible que volviera a ser tan tímido como para consultar un detalle que importa saber con alguien que afecta desconocer? Ir más allá es darle un beso.

 

El Invader

 

      Ya es tradición de tu hogar hacerse cargo de mis deudos y noto que lo más que te gusta de cuidar a los más jóvenes es emprender el análisis detallado del lado filosófico de los juguetes que les regalamos. Yo te puedo decir algo sobre los que analizó Angelita, mi primera y única niñera, y lo que aportó inmediatamente después de que mi papá me obsequió el G.I. Joe Astronauta, que era un muñeco intercambiable. Es decir, se le podían reemplazar tobillos, muslos y muñecas, y creo que hasta la cabeza podía ser la de otro muñeco del mismo tipo. Eso en comparación a la figura de acción, que yo me procuré por cuenta propia, a la que no se le podía cambiar nada, el Big Jim. Creo que mi hijo, a la inversa, recibió primero figuras de acción, pero ello por una que logré salvar de mi niñez y que fue la que inicialmente guió a su niñera para empezar, en su caso, con ese tipo de juguete con el que no se podía hacer mucho por un G.I. Joe Artillero, que yo le regalé en unas Navidades.  Creo que con eso pasamos rápidamente al juguete que mi hijo prefirió a la larga, que es un juego de estrategia y narración prefigurada. Creo que me queda una novela del gran inventor de ese tipo de juego, Gav Thorpe, finalmente terminada y creo que luego de que sometiera al azar de las tarjetas un evento que acaso sólo él conozca. La novela terminada se titula The Last Chancers, con innumerables alusiones a series televisivas de los Setenta como Rat Patrol y personajes o ideas propiamente consignadas en la obra de otro gran novelista de hace poco, Philip José Farmer, en una seriada en papel, Riverworld.

viernes, 2 de diciembre de 2022

De Aravind, Josué es el Revés de la Caricia


 -A Luís Raul Albaladejo


 El pueblo de mi abuela paterna no ha cambiado. Esa explosiva mezcla de ascetismo inglés y arábica llama de pasión, que tan bien nos aconsejaba notar Celia, la literaria Eulalia González Baerza que se puede ubicar en el Censo de comienzos de la guerra con Hitler, tan celebraba hasta por un trujillano admirador aunque no tan consistente como el abuelo de Larry Lafontaine, que no sabía si admiraba a mi abuela o a su nodriza, lo mismo que yo, que las confundía, pues parecían aunque no eran las gemelas que Batista le consignó a Canario en Puerta de Tierra. De todo aquel camposanto salió con vocación de pastora tu amada Joey, la Josué Aldarondo de Isabela, estudiante de medicina en el DF. La aburrió la idea de predicar los domingos en la sala de la magra residencia de mi abuela en la calle Dr. Cueto y como hija de dentista que es, y nieta de Clemencio Batista, aunque mi tía le deseaba lo mejor y ya la llamaba La Pastora, un inexplicable giro de fortuna le permitió enfilar hacia la medicina y hasta dejarnos un carro que por desgracia destruyó Alejandra Maldonado, hija de Lilliana Ramos y sobrina de la mujer de mis sueños, en una desaconsejada rabieta. Largo y tortuoso ha sido el camino que Josué anduvo hasta reconocer que es para curar y no para aconsejar casorios que la hizo bien plantada la Naturaleza.

El diablo es malo por Eterno igual que Dios

  

 

Hay quien se imagina que Samuel Beckett anduvo por El Paseo de Diego alguna vez, quizá el mismo que asevera que García Márquez nunca, pero ello refiriéndose a su corazón, ya que el cuerpo sí más que demasiadas veces pinchado por la aguja de un médico cuando estaba en Sick Bay. Porque el irlandés no era amigo de enfermerarse de amor, ni de repetir una hazaña dudosa, creen que lo vieron pasar por la acera. Al cuerpo de Felipe José Farmer lo trajo a regañadientes un poder inapelable como el que trajo a La Pastora cuando cumplí nueve años. Se entrevé en la mirada absorta y racional de esa mujer que me bajó el zipper en una montaña igual a Janer, que como Janer dejó de existir sino en el nombre que lleva la por todos mal vista Facultad de Ciencias Sociales. Algo pasó en Janer hace tantos años, como lo que me pasó a mí con la religiosa, contrato de si no eterno amor de imperecedero cariño, que el malhadado monte pudo ser olvidado con la erosión solamente y con alguien como yo rondando la localidad en una vigilia que todavía no ha terminado. Esta vez, sin embargo, la engorrosa tarea de olvidar el monte de Doña Juana le tocó también, como a mí, a una amarilla brigada de buldossers. Y gracias a Dios el contrato no es para siempre como cualquier amor.