miércoles, 31 de julio de 2019

Oradar orejas

A mi edad nada funciona. Acaba de salirme un barro en la cicatriz de la vacuna, aunque no me dio tan malo como otras veces en que me sale una terrible purulencia. Creo que es la menopausia, y el hecho de que como nunca conocí a mis padres biológicos, no conozco la experiencia de ellos cuando fueron viejos. Todo lo que me pasa es nuevo para mí. La caida de los dientes, por ejemplo, o las enfermedades de la piel de nuevo. No tengo con quien hablar sobre esto. Es la desventaja de no tener padres biológicos. He soñado de nuevo que mi madre biológica, desconocida, ponía un negocio de oradar orejas por el que me pagaba su nuevo novio. Me imagino que ella es medio gitana y que los varones se oraden las orejas se ha puesto de moda nuevamente. El novio de mi madre me sienta en una plataforma de madera para ofrecer esto, que como se ve no es exactamente un servicio. Oradar orejas no es ni bueno ni malo, es solamente una moda. Ahora veo que ciertas cosas que he escrito no debo salvarlas en la computadora y que es mejor imprimirlas para conservar un poco de privacidad. La gente se fija mucho en lo que escribo, pero no es tan malo ser humanista en realidad. Esto lo puedo salvar.

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