Me conmueve saber que estoy con vida. El rumor de mi sangre que escucho por el oído derecho me llena de sentimiento. Parece una máquina de recortar grama por las mañanas. Alguien que está ahí trabajando que acaso no quiera que yo le hable mucho de su pasado. Me da sentimiento como en la niñez me dieron sentimiento otras cosas. Parece que hay vida eterna. Aquí estoy yo leyendo sobre tonterías como las grandes marcas de productos. Me interesa saber todo. Tanto libro que uno no conoce, tanto artista que pasó por la vida sin que uno lo sospechara. Yo mismo no pude darme a conocer de muchos. El pelo me crece ralo como el de mi abuela y me parece que esto pasa por el medicamento que tomo que es mellow, como le dije a Dorian Lugo. Me dejé atender de joven por alguien del otro panal, para que supiera que soy civilizado. Que lo dudara no importa ahora. La gerencia de marcas me llama la atención. Es pesimista su literatura, inspirada en Kant. Que a nadie le importa saber la verdad, que la gente juzga por cansancio. Pero ahora quiero decírlo porque muchas veces escuché decir lo mismo. Voces que no recuerdo me hablaban del mismo rumor que oigo ahora de viejo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario