viernes, 15 de noviembre de 2019

En recuerdo de Angel Luís Torres

Angel Luís Torres no se ocupó en vida de darse a conocer como escritor. Su vida es desconocida para mí y lo poco que sé lo conozco por los cuentos que me dejó en los años 90. He acariciado la idea de darlos a conocer en un libro breve y prologado con mis impresiones a lo largo de los años. Alberto Martínez Márquez publicó un artículo en su memoria donde habla de sus libros. Conozco Parcelas Magas, que era una publicación de APMAC, la misma imprenta que dio a conocer los poemas de Eduardo Carrión, que usaban la misma ortografía que inventó o reinventó el Che Meléndez. Conozco o ví el libro que publicó Lilliana Ramos Collado en el Instituto de Cultura, titulado Ira Lira. Pero como tengo los cuentos a la mano, es lo más que he leído y releído con el pasar de los años. A veces los olvido, otras veces los recuerdo. Angel Luís pensaba que el comando Alt de la computadora no era una memoria integrada, sino una persona de carne y hueso. Eso es lo más interesante de sus cuentos y quizá lo único que le puedo decir a la juventud que tenga alguna relevancia. Publicar los cuentos que me dejó de regalo me gustaría con algunos comentarios míos sobre lo más relevante de este autor. El comando Alt empezó a usarse en los 90. Se usaba para escribir en español, pues no había la letra ñ integrada al teclado. Esa idea aparece en un cuento que no he publicado y que integraría a la memoria que guardo del escritor. Por lo demás, es cierto que publicaba la literatura de la juventud y que todavía ya viejos se quejan los escritores que tenían dificultad para imprimir sus libros. La revolución de las computadoras ha cambiado ese panorama. Publicar ya no es tan dificil, pero la vida editorial ha perdido gracia por otro lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario