El inquietante señalamiento de Nieves Mieles sobre el poeta español Miguel Hernández dice: Treinta y dos veces el Pastor de Orihuela por el número de cerillas de una caja de Tres Estrellas. Dos caminos como en el Caso de mi pedaleo alrededor de la manzana en la calle Ocklahoma. Angel Luís, en Bambao, narra el trabajo que le daba raspar cerillas para hacer estallar su bazooka, debido a su admiración inmoderada por El Juguete Rabioso de Roberto Arlt. O si das la vuelta por el río, el romance del hatillano por las frases hechas, ya que lo inquietaban los Out of Office Replies. Su primer libro es una guerra dejada a los contestadores. Es obvio que le pasó lo que a Marcel en el Camino de Swan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario