He notado que varios de los seguidores del blog han experimentado un evento que habla más que bien de ellos como lectores. Lo consigna Stevenson por primera vez en el Amanecer de su recuperación de la infección que pudo llevarlo a morir de tuberculosis: Dr. Jeckyll and Mr. Hide. La tan mal vista bipolaridad o división tajante de las dos funciones del Cerebro Humano. El hemisferio que se refiere a los sentimientos y actúa a tono con la presión barométrica y por ello a los mal llamados Gusanos, Migras o Seres de la Diáspora, cuando mejor Cronopios, y el hemisferio racional que actúa de acuerdo a la emisión de protones o nivel de electricidad de la ionosfera, asociado a lo que aquí llaman las Estrellas o Famas en país de amores hablados y no vistos. Ya se ve entre varios de ustedes el comienzo al principio sombrío, como lo consigna Stevenson, de esa dolorosa y necesaria separación. Mi padre, que estuvo conmigo toda la vida, fue a la vez Junior, el Contable Amante de los Carros, y al final Gil Boneta, tan excelente narrador oral. En el caso de muchos de ustedes se puede ver la foto objetiva y la sana incógnita de un seguidor con el mismo nombre aunque sin foto. Es lo mismo que le pasó a Stevenson pero invertido, lo que anima mucho a imaginar inmensidad de variantes para la Locura. Parece que el único que está bien de la mente en estos momentos es el que le hace Sombra a Jehová, Dios Padre, y sentimentamente bien el que le hace sombra al Hijo. Yo no diría que la navegación de este barco va viento en popa, pero naufragar es cosa voluntaria. El barco se hunde si tu quieres... La Tormenta es a Domicilio.
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