sábado, 10 de septiembre de 2022

  

Viernes, 9 de septiembre de 2022

 

Ahier a un sens lament

 

Del patois que les salga, amores

 

 

Queridos amigos:

 

Esta noche he decidido evocar a las mascotas de mi ayer, mejor que obsederme con la visión de un pueblo negro. Musumba, tumbuctú, farafangana. La aparición repentina de un bull terrier igual a Vagabún en la que fue la casa del cardiólogo al que vendí un primer componente Pioneer, fue observada por el radar hace dos o tres días. Ya María Rodríguez, la hermosa primogénita del Dr. Rodríguez Montes, que me atendió de niño cuando era médico generalista, no vive en la casa en donde misteriosamente hizo su aparición un macho de la raza de la misma perra que rescató la vocal de mi prima hermana en 1986. Alguien me interpeló sobre el particular a la entrada del puente y a la vez me mostró la foto de un perro  misteriosamente desaparecido. No es posible casarlo con el bull que apareció en la que fuera la casa de mi vecina. Consignar la muerte del parejo que por años acompañó a la gata de su amiga me parece importante recordarles. Su hija está suelta a treinta minutos de mi residencia. Ese es un parámetro razonable para animal que no está adiestrado para detectar narcóticos.

 



 

La siguiente es una carta suscrita a mi progenitora por la Asociación de Residentes de mi vecindario en relación a este incidente:

 

Buenas tardes,

 

Espero se encuentren bien.

 

Esta situación se ha mencionado anteriormente en las distinas reuniones y correos electrónicos de la Asociación. Había ido personalmente a hablar con los dueños del perro porque encontrábamos escreta en la entrada de la casa, en nuestras escaleras, en distintas áreas de la grama; luego de esa conversación, todo mejoró. 

 

Desde la semana pasada hemos empezado a encontrar escreta del mismo perro en nuestra entrada y grama nuevamente. Debemos ser responsables con los vecinos y si sacamos a nuestros perros debemos llevarlos con su correa y la bolsa para recoger las escretas.

 

Los perros NO se deben sacar si no están atendidos¿Cómo sabemos que es el mismo perro? Las cámaras nos lo dicen, las fotos son de ayer a las 11:18pm.

 

Adelma Rivera-Cruz & Antonio Pérez-Bonano

EE-15 Calle Poppy 

 

Como se vé, el bull terrier en cuestión está asustadísimo. No sé si desciende de la legendaria Vagabún, que por lo que a mí atañe tuvo lanudos de los que me quedó una sola perrita cuyo nombre por alguna razón no recuerdo. Me acuerdo de Peggy, la dálmata que inspiró inicialmente mi obra de teatro con Teófilo Torres por lo mucho que mi padre estaba encariñado con ella.

 



 

  Me acuerdo de un cruce de chiwawa, Tosky, que fue atropellado y envarado con una muleta de metal después de que se accidentó. De Scotty, un German Shepperd que no pude conservar porque me tiraba a morder y al que mis tíos abuelos reformaron con una nueva identidad. Se llamaba Príncipe al final de su vida y creo que es por eso que el password de la cuenta de Onelink me recuerda más bien lo bravo que era y menos de que alguien me quiere o lo recuerda aún. De la que me quedó de la camada de Vagabún, sin embargo, no me acuerdo bien porque tuve que dejar sus retoños en la perrera de la Avenida Kennedy ya que nacieron enfermos. Creo que el incidente lo consigna indirectamente Mundo Cruel cuando Negrón nos refiere la historia de una perrita disecada en el mismo cuadrante. Por  mi amor a los perros es que Negrón me dejó leer su novela antes de que se publicara, si bien es verdad que es por eso que ya no quiero tener uno más. Creo que la amiga de María se llevó a la última y más preciosa perrita que apareció en mi cuarto.

 

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